Esta publicación no será sobre video juegos ni ilustración. Hoy quiero hacer una reflexión sobre los cambios que da la vida y que nunca debemos dar las cosas por sentado o decir “de aquí soy”. Soy testigo de que la vida puede dar giros inesperados y llevarnos a caminos que nunca pensamos explorar, sean bueno o malos. Unos meses antes de cumplir 15 años tuve un episodio psicótico que cambió mi vida y me ha convertido en la persona que soy. Después de eso tuve varias pruebas más pero aquí sigo, soy una persona productiva y aunque aún no llego a la autosuficiencia financiera estoy en ese proceso junto con mi compañera de vida, Gris.

Eddie y la Religión

De niño nunca me inculcaron ninguna religión, es más cuando escuchaba que mis compañeros de escuela iban a catecismo yo pensaba que eran clases de karate. Creo que no me hizo falta ya que mis padres me mostraron buenos valores y siempre tuve un buen ejemplo en casa. Recuerdo que de muy niño sí tenía un poco curiosidad sobre las cuestiones divinas pero al pasar a la secundaria me volví casi casi ateo. Esto también fue gracias a la influencia de varias amistades que tuve en ese tiempo, toda mi juventud mantuve esa postura.

Cuando tenía 25 años mi vida dio una vuela muy extraña. Por eventos que desencadenaron mis problemas psiquiátricos fui invitado a investigar una religión, específicamente los Mormones. A pesar de mi “compromiso” con el ateísmo decidí unirme a esta religión/culto y fui el mejor miembro que pude ser. No fui misionero porque ya pasaba la edad, pero serví con todo mi ser a esa religión. Al final, después de casi 3 años decidí abandonarla y salirme de tajo, rompí un compromiso matrimonial y dejé todas mis responsabilidades dentro de esa religión. A pesar de lo duro que fue salir no me arrepiento porque sé que tomé una buena decisión. No miro para atrás, no pienso en el hubiera.

Actualmente no practico ni pienso practicar alguna religión. A Gris y a mi nos agrada mucho la filosofía Nihilista, en especial la corriente optimista. Habla de que realmente nuestra existencia no tiene un propósito divino, no reencarnaremos ni iremos a un infierno o paraíso, ¿suena muy oscuro no? pero esto nos hace darnos cuenta que este es el único tiempo y la única oportunidad de estar vivos, no valen la hacer sacrificios para “vidas venideras”. La idea es pasar este tiempo lo mejor posible mientras ayudamos a los demás y en general a la humanidad.

Conclusión

Creo que mi enfermedad ha influenciado demasiado en mi vida, al principio pensaba que era algo divino o que era una serie de pruebas por parte de algún dios. Ahora pienso que yo puedo forjar mi destino y que mis decisiones pueden llevarme por otro rumbo. Debo decir que ahora soy más feliz, las religiones ayudan a las personas a ser una mejor version de ellos, pero a veces imponen tantas maneras de pensar y hay tantas limitaciones que impiden que uno elija su destino. Veo a algunas personas que están enganchadas en el mormonismo y otras religiones, justifican las mentiras, los anacronismo y las incoherencias con una fe ciega. El compromiso que tienen con sus “hermanos” los limita a ser libres.


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